¡Puedes ser un maestro emprendedor! (Parte 1)

Por |24-May, 2019|Ideas y recursos|

La expresión “maestro de negocios” aparece cada vez más en algunos ámbitos educativos para describir a una especie particular de docentes emprendedores. Es notorio que la expresión proviene de juntar dos profesiones poderosas: ¡maestros y empresarios!

Por Yanina Fus de Jiménez

Según señalan Berry, Byrd, y Wieder (2013), los empresarios:

  • Son los responsables de iniciar, organizar y gestionar una empresa.

  • Son quienes toman la iniciativa.

  • Enfrentan obstáculos.

  • Se entregan por completo al servicio de su causa/empresa.

  • Asumen todos los riesgos y disfrutan de las recompensas.

  • Son vistos como líderes.

  • Son capaces de descubrir oportunidades de progreso aún en los escenarios más adversos.

Los maestros emprendedores son todo esto mientras siguen enseñando. Berry, Byrd y Wieder (2013) hacen un hermoso llamado a los maestros para que se conviertan en maestros emprendedores. Sus corazones están en la enseñanza y con sus alumnos.

Estos expertos en el aula buscan permanecer en la enseñanza mientras transforman la educación más allá de los límites de su escuela. Los maestros emprendedores no caen en la tentación de abandonar el aula: ¡Ellos disfrutan de la enseñanza mientras renuevan su práctica docente!

Actualmente, muchos maestros se sienten agotados y atrapados en su profesión y van perdiendo su amor inicial por ella. En contraste, los maestros emprendedores renuevan su pasión diariamente, a medida que dan y reciben. Su enseñanza es siempre fresca y creciente.

Los maestros emprendedores comparten constantemente lo que está sucediendo en su clase a través de blogs, redes sociales, talleres, seminarios, paneles, podcasts, videos de YouTube y más. Ellos comparten sus mejores prácticas mientras refinan las nuevas ideas que ven en los compañeros docentes.

Podrías preguntarte: “¿Qué puedo compartir? ¿Tiene que ser algo completamente nuevo?” La respuesta es ¡NO! Simplemente comienza observando lo que otros maestros emprendedores están haciendo y pon en práctica algunas de sus ideas. Puedes adaptarlas y refinarlas. Luego, comparte tu propia versión.

Haz visible tu enseñanza. Cuando empieces a compartir lo poco que tienes para ofrecer, el principio bíblico entrará en acción y pronto te darás cuenta de que estás recibiendo más de lo que diste. Puedes crear tu propio blog y comenzar a recopilar lo que estás haciendo en tu salón de clases. Abre una cuenta en tu red social favorita y preséntate como docente. Crea un nombre corto para tu espacio virtual y difúndelo en las redes sociales más populares. Comienza con una declaración breve y sencilla que te represente o que resuma tu filosofía docente. La sofisticación no es necesaria; solo sé creativo y breve. Por ejemplo, he llamado a mi propio blog: Let’s Celebrate Learning! (celebremos aprendiendo). Esa frase expresa mi deseo para los estudiantes de mi clase.

Necesitamos conocer cuáles son las mejores prácticas docentes contemporáneas. ¡Nadie confía en un doctor que no se actualiza! Entonces, los docentes, que estamos tratando con tesoros humanos; deberíamos estar constantemente tratando de ser mejores maestros. Sin embargo, no me malinterpretes. Los principios eternos que se encuentran en la Biblia y en los escritos de Elena de White nunca pasan de moda. Ellos van siempre por delante y detrás de nuestras prácticas.

Necesitamos desarrollar una práctica docente que pueda acompañar los principios de la educación adventista. Como dice Knight (2010): “La educación adventista es importante solo si es verdaderamente adventista ” (p. 56).

Las tradiciones pueden ser una parte importante de la cultura escolar, pero los modelos de enseñanza del pasado no deben limitar el aprendizaje de nuestros niños. ¡No podemos esperar que ellos crezcan, aprendan y superen sus límites si nosotros como docentes seguimos aferrados a un método anticuado! A pesar de la posible reacción violenta de quienes dudan y de los que no lo hacen, necesitamos aportar frescura a nuestra práctica. Podemos crecer a partir de los errores. ¡No tengas miedo de hacer cosas diferentes!

Tú puedes convertirte en un maestro emprendedor. Encuentra tu pasión. Persíguela. Compártela. Perfecciona tu propio método. ¡No vivas en una isla! Encuentra a tu gente donde quiera que estén.

Nesloney y Welcome (2016) dicen que podemos elegir actuar como si el mundo exterior no existiera, o podemos aprovechar y utilizar la experiencia de educadores de todo el mundo y así mejorar.

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Yanina C. Fus se graduó en la Universidad Adventista del Plata. Es Magíster en Educación por la Universidad Andrews y actualmente está trabajando en su Ph.D. en esa misma universidad. Enseña primero, segundo, tercer y cuarto grado en una escuela adventista en Illinois, USA. Tiene dos hijos pequeños y está felizmente casada con Diego Jiménez.

Continuará…

Acerca del autor:

Gerencia de Educación de Editorial ACES. Edita y distribuye libros de texto, recursos didácticos y contenidos digitales para la red de Educación Adventista de Sudamérica.

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