Estrategias didácticas para niños con asperger

Por |24-May, 2019|Ideas y recursos|

En las aulas nos encontramos con niños para los que las herramientas didácticas acostumbradas parecen ser insuficientes o desacertadas. Aparece entonces una sensación de fracaso en el maestro y frustración en el niño. El alumno no puede cambiar su realidad, pero el docente puede y debe buscar los caminos adecuados. En este espacio queremos considerar aspectos a tener en cuenta al momento de proponer experiencias de enseñanza y aprendizaje para los niños que llegan al aula con un diagnóstico o con conductas que se ajustan a las características de un niño asperger.

El asperger es un trastorno neurobiológico dentro del espectro autista. Espectro significa que, si bien tienen características similares, los síntomas pueden aparecer en diferentes combinaciones y en diferentes grados de severidad. Afecta las relaciones sociales, no así el área cognitiva. Se distingue por la búsqueda de comunicación y se da mayormente en varones.

 Las estrategias didácticas son un sistema de planificación que se basa en un conjunto ligado de acciones, que permiten alcanzar un objetivo y lograr resultados. Algunas estrategias a tener en cuenta al interactuar con un alumno con estas características.

  • Proveer herramientas sociales. Enseñar de forma explícita aquellos aspectos que la mayoría de las personas aprenden intuitivamente:  ceder el turno, saber cuándo una persona está interesada en la conversación, cuáles temas no son apropiados, cuándo finalizar una conversación, etc. Usar el role playing.

  • Fortalecer el acercamiento a pares. Crear círculos que le ayuden a sentir más seguridad dentro de un marco de comprensión de sus limitaciones. Los pares sirven de modelo de aprendizaje para las habilidades, por ejemplo: un saludo entre amigos. Ellos aprenden sus habilidades comunicativas por imitación. Además, pueden animarlos a terminar los trabajos, pero teniendo en cuenta que sean capaces de realizarlos por sí solos.

  • Usar un lenguaje exacto no ambiguo. Utilizar frases más exactas, por ejemplo: “Tengo hambre” en lugar de “Me muero de hambre”.

  • Dar indicaciones específicas. Enfatizar los mensajes para que sean comprendidos, hablando siempre en positivo, por ejemplo: “Hay que permanecer sentados”, en lugar de “No deben levantarse de la silla”.

  • Ajustar el contacto visual. No insistir demasiado.

  • Potenciar sus temas de interés. Incorporarlos en el currículo académico, utilizando su fijación por ese tema en diferentes áreas y asignaturas, por ejemplo: si le fascinan los autos y solo habla de eso, se puede emplear este tema para que exponga oralmente, lea y escriba distintos textos , y en matemáticas usar el auto para medir, calcular, resolver situaciones, etc.

  • Evitar críticas y castigos. Es mejor usar los incentivos y las recompensas; es decir, un refuerzo positivo, enfatizando sus logros y habilidades.

  • Emplear material visual y atractivo. Usarlo con frecuencia. Pueden ser pictogramas, mapas, diagramas, etc.

  • Marcar el inicio y la finalización de una tarea. Establecer una señal, por ejemplo: al iniciar, un circulo verde y para que termine la tarea, un círculo rojo. También se puede poner un reloj destinado solo para él.

  • Ajustar la evaluación a sus posibilidades. Usar preguntas cerradas o evaluaciones orales.

  • Solicitar información a la familia. Preguntarles qué acciones funcionan en caso de que se frustre y cuáles son aquellas cosas que no le gustan, o son detonantes, para evitar situaciones desagradables para el niño. Prestar atención a indicadores emocionales, para prevenir posibles alteraciones en su estado de ánimo.

  • Considerar sus días malos. Cuando esto pasa, debemos concentrarnos en revisar actividades previas y practicar cosas ya conseguidas a modo de refuerzo, ser paciente y esperar a que baje la marea y el niño pueda llegar a avanzar nuevamente.

Sin duda, al tener en cuenta estos aspectos, y otros que seguramente encontraremos en el caminar de todos los días, adaptados a la situación única de este niño, estaremos fortaleciendo el mensaje de que cada niño es diferente y que él, como todos, merecen la oportunidad de desarrollar sus potencialidades.

Acerca del autor:

Lic. en Psicopedagogía y Prof. en Ciencias de la Educación. Actualmente se desempeña como Psicopedagoga de la red de colegios adventistas en Uruguay.

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