Un maestro con habilidades en consejería I

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Docente

La individualidad es una tendencia actual en todos los sentidos de las acciones humanas. Las personas se aíslan, luchan y aprenden solas, lo cual hace más difícil el camino de la integración y del conocimiento. Es más sencillo y productivo aprender con un mentor, pero cada día es más difícil encontrar mentores en quien se pueda confiar y de quien se pueda aprender.

La mentoría es tan antigua como el mundo mismo, en el inicio Dios puso a maestros, guías espirituales para poder impartir el conocimiento de su verdad de generación en generación. El mismo con su Vida es un ejemplo de mentoría, acompañando a sus discípulos durante su ministerio y preparándolos para cuando Él ya no estuviera con ellos.

Los griegos dan forma al concepto de mentoría en su mitología, con la historia de Mentor quien era el amigo íntimo de Ulises, el protagonista de la Odisea de Homero. Antes de partir para Troya, Ulises pidió a Mentor que se encargara de preparar a su hijo Telémaco para sucederle como rey de Itaca. Mentor tuvo que ejercer de padre, maestro, modelo, consejero asequible y fiable, inspirador y estimulador de retos de modo que Telémaco se convirtiera en un rey sabio, bueno y prudente (Bell, 1998)

Trasladando el concepto de mentoria al contexto educativo, implica que el “mentoreado” tenga la posibilidad de desarrollarse holísticamente de forma que llegue a superar sus propias limitaciones en el proceso de aprendizaje y de esa manera mejorar sus capacidades. Para ello, se establece una relación personalizada dirigida por el mentor quien invierte su tiempo, comparte su conocimiento y dedica su esfuerzo para que el mentoreado disponga de nuevas perspectivas, enriquezca su forma de pensar y desarrolle todo su potencial como persona en beneficio no solo de su familia, sociedad sino de él mismo como persona.

¿Cómo definimos mentoría?

Cohen y Galbraith (1995) la definen como el proceso interactivo de uno a uno, en el que se desarrolla el aprendizaje dirigido basado en la premisa de que los participantes tendrán un contacto razonablemente frecuente, y tiempo suficiente para su interacción. Un mentor sirve como catalizador en el proceso de aprendizaje y se conoce como “alguien que ayuda a algún otro a aprender algo que el aprendiz, de otro modo, lo hubiese aprendido no tan bien, más lentamente o no lo hubiese aprendido del todo” (Bell, 1998). De acuerdo con este autor, un mentor es un “sabio, consejero digno de confianza, profesor o coach”.

La mentoría es una inversión de valor. El valor de dar de uno mismo, tiempo, energía, y riquezas de conocimiento y entendimiento, recibiendo la satisfacción de ayudar a otros.

Los maestros y mentores eficaces “deben inducir a los alumnos a pensar y a comprender claramente la verdad por sí mismos. No basta que el profesor explique o que el alumno crea; se ha de provocar la investigación e incitar al alumno a enunciar la verdad en su propio lenguaje para demostrar que ve su fuerza y se la aplica. Con esmerado esfuerzo deben grabarse así en la mente las verdades vitales. Podrá ser éste un procedimiento lento; pero vale más que recorrer con demasiada prisa asuntos importantes sin darles la consideración debida. Dios espera de sus instituciones que sobrepujen a las del mundo por cuanto lo representan. Los hombres verdaderamente unidos con Dios mostrarán al mundo que él es quien maneja el timón”. EGW. Educación Cristiana 396.397

El secreto de un verdadero mentor es que ama más el aprendizaje que la enseñanza. Es decir una verdadera mentoría se da cuando el mentor y mentoreado aprenden juntos. El mentor y mentoreado son socios del aprendizaje, donde el relacionamiento facilita el crecimiento y desarrollo de ambos, y donde el proceso fundamental y primario es el aprendizaje, pero al mismo tiempo también es el producto de dicho proceso.

En el siguiente post analizaremos un modelo de mentoría que conjuntamente a una herramienta de aprendizaje para adultos nos presenta una manera sencilla para preparar un plan de mentoria no solo para jóvenes y adultos, sino también para niños y niñas.

Acerca del autor:

Contadora. PhD en Liderazgo.

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