Sutherland, pionero de la educación

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Sutherland, pionero de la educación

Edward Alexander Sutherland nació el 3 de marzo de 1865 en Prairie du Chien, Wisconsin, Estados Unidos. Comenzó sus estudios en el Battle Creek College, la principal escuela adventista de ese tiempo, en Battle Creek, Michigan, en 1886.

E. A. Sutherland fue posiblemente el reformador educativo más notable y exitoso de la Iglesia Adventista del Séptimo Día durante los años formativos de su sistema educativo. Desempeñó un papel clave en el crecimiento y desarrollo de los niveles primarios y secundarios de la escuela adventista y un papel importante, aunque polémico, en la reforma curricular de tres universidades adventistas. Su trabajo reformador ha afectado a toda la educación de nuestra iglesia.

Comenzó como maestro; luego se convirtió en un administrador, reformador, médico, autor y, en última instancia, en una de las fuerzas principales en el movimiento adventista de su generación.

Sutherland y su mejor amigo Percy Magan fundaron la escuela de Madison. Sutherland permaneció en Madison por el resto de su vida laboral, retirándose en 1946. Él vio la escuela crecer hasta convertirse en universidad. También fue testigo de la evolución del sanatorio de la escuela hasta convertirse en una de las mejores instituciones médicas de su tiempo. De igual manera, su fábrica de alimentos produjo alimentos vegetarianos por muchos años. Su trabajo logró el reconocimiento nacional en la década de 1930 a través de la publicación de un artículo en la revista Reader’s Digest y una columna escrita por Eleanor Roosevelt.

Él tomó el cargo de Secretario de la Comisión de Vida Rural de la Conferencia General.

Esto dio resultado en la fundación de Adventist Laymen’s Services & Industries (ASI), actualmente una importante organización de gente de negocios que comparte el evangelio. El doctor Sutherland murió en Madison el 20 de junio de 1955.

Sutherland hizo enfasis en una educación que involucra adecuadamente el trabajo manual junto con aquellas asignaturas que usualmente son consideradas esenciales. Dejó un legado que nuestras instituciones educativas deben enseñar, a fin de que los estudiantes, al terminar su formación académica, estén equipados no solamente para enseñarlas a otros, sino para que las usen para su propio sostén.

Aconsejó las siguientes materias prácticas para el currículum:

Edward Alexander Sutherland (1865–1955)

  • Construcción y carpintería.

  • Agricultura y jardinería.

  • Varios oficios como herrería, pintura, zapatería, cocina, panadería, lavandería, reparaciones en general, mecanografía e imprenta.

  • Deberes domésticos sencillos como tender las camas, ordenar la habitación, lavar la loza, preparar la comida, lavar la ropa, ensillar y conducir un caballo, manejar el serrucho y el martillo, entre otros.

  • Cocina y costura.

  • Entrenamiento en salud preventiva, remedios naturales, hidroterapia, masajes.

Hay una ciencia en el trabajo manual que los educadores cristianos deben reconocer. Desarrolla el cerebro como también desarrolla el cuerpo físico. Los científicos han descubierto que el desarrollo simétrico de la mente es imposible separado del entrenamiento físico, ya que por medio del uso de las manos se desarrolla un área importante del cerebro.

“El verdadero conocimiento es por naturaleza activo: conocer es hacer, y conocer es resultado de hacer.” -Don C. Roy.

  • ASHWORTH, Warren Sidney. “Edward Alexander Sutherland and the Seventh-day Adventist Educational Reform: the Denominational Years” (1986). Dissertations. 201. Ver aquí
  • DITTES, Albert. “Profiles of Madison College Pioneers. Their role in the rise of. Loma Linda and the Southern Union” (2006).
  • SUTHERLAND, E. A. “Estudio Sobre Educación Cristiana” (2005) Ver aquí

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