Ser un maestro requiere de preparación

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Docente modelo

“Si existe un puesto del deber por encima de otro que requiere el cultivo de la mente, donde las facultades intelectuales y físicas requieren un tono saludable y vigoroso, es la educación de los niños” (White, Conducción del niño)

La preparación de un educador es fundamental no solo para que los niños y jóvenes reciban un conocimiento acabado de áreas específicas, sino que puedan aprehender la vida, que tengan herramientas a su disposición para lograr un análisis reflexivo, para ser asertivos en la toma de decisiones y alcanzar el mayor grado posible de felicidad y realización.

Actualmente, la educación es centro de críticas porque la sociedad no tolera los malos resultados del sistema educativo y quienes tienen la responsabilidad de impartir las clases han sido últimamente denostados por su labor. Es evidente que existe una crisis social y parte de ello tiene relación con la educación que se entrega no solo en el sistema educativo como escuelas, liceos, universidades, institutos, sino también en el hogar, porque maestros no solo son los profesores de asignaturas sino también los padres, quienes en definitiva aportan el mayor trabajo educativo. En primer lugar, forjan el carácter y, a la vez, facilitan o dificultan la labor sistemática que las instituciones pretenden dar. Sin embargo, esta pequeña reflexión no pretende enfocarse en el juicio de quien o quienes son responsables de la educación, sino más bien en la preparación que deben tener para lograr una educación de la mejor calidad posible.

En mis clases del profesorado siempre debatimos estos temas que hacen a la vocación docente y concluimos que es necesario que el docente desarrolle una conciencia social, porque la realidad que deberá afrontar es compleja. Nuestra sociedad ha cambiado y ese indicador debe impulsar con más fuerza a quien educa a estar atento, a ir más allá de lo aparente, a tener un interés real por sus estudiantes, por la familia, a preocuparse por estar bien preparado para enfrentar la diversidad en la que se encuentra expuesto.

En un mundo donde la globalización cobra cada vez mayor fuerza, se hace necesario la preparación de un individuo que pueda recibir cualquier información y procesarla de manera consciente, sin que esto afecte en nada a su desarrollo. Por eso es vital la formación de un docente con cualidades positivas en su personalidad, para enfrentar todos los fenómenos que suceden a su alrededor.

No es suficiente tener altos grados académicos, si la realidad nos empuja frecuentemente a resolver problemáticas que se escapan al conocimiento intelectual; la docencia va más allá de la simple transmisión de conocimientos. Es una actividad compleja que requiere para su ejercicio, de la comprensión del fenómeno educativo. El solo dominio de una disciplina, no aporta los elementos para el desempeño de la docencia en forma profesional, es necesario hacer énfasis en los aspectos metodológicos y prácticos de su enseñanza, así como en los sociales y psicológicos que van a determinar las características de los grupos en los cuales se va a ejercer su profesión. La docencia como profesión se ubica en un contexto social, institucional, grupal e individual, de ahí que un docente no puede desconocer las relaciones y determinaciones en ninguno de estos niveles, pues no todos los obstáculos a los que se enfrenta el docente en el salón de clases se originan ahí solamente, sino que son reflejo de un problema social más amplio que repercute en la institución y por supuesto en el aula en el momento de la interacción.

En síntesis, un educador bien preparado será aquel que tenga una formación integral, competencias psicológicas, intelectuales, sociales y por supuesto una consciencia social desarrollada con el objetivo de preparar no solo para esta vida sino también para la venidera.

Acerca del autor:

Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad de la Frontera. Chile.

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