¿Qué pasa con este niño? Problemas de aprendizaje II

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Disgrafía

Sin duda, como docente, o quizás como padre, hayas tenido en el aula o en casa un niño o niña que presentó dificultades para ir al ritmo de los demás niños en los aprendizajes. Si observas con atención, tal vez descubras que su problema puede deberse a una dificultad para escribir. Esto podría retrasarlo, desanimarlo y/o disminuir su autoestima.

Este trastorno se llama disgrafía, y se define como escritura defectuosa, sin que exista un importante trastorno neurológico o intelectual que lo justifique.

Para un niño con disgrafía puede ser que el solo hecho de sostener el lápiz u organizar las letras en una línea le resulte muy difícil. Puede dificultarle deletrear y puede tener problemas con la ortografía. Expresar las ideas en un lenguaje organizado, almacenarlas en la memoria y luego volcarlas al papel podría ser un gran desafío para él.

Los niños con disgrafía pueden presentar trastornos psicomotores, encontrando dificultades en la escritura como consecuencia de una motricidad deficiente, aunque comprendiendo la relación entre los sonidos que escucha y emite, y su representación gráfica. También puede que el niño no sea capaz de reproducir las letras o palabras, no por un trastorno motor, sino porque no puede percibir correctamente las formas, la orientación o el ritmo.

Los niños con disgrafía pueden presentar:

  • Rigidez en la escritura, tensión en el control de la misma.

  • Grafismo suelto, con escritura irregular pero con pocos errores motores.

  • Impulsividad, escritura poco controlada, letras difusas, deficiente organización de la página.

  • Escritura torpe, la copia de las palabras plantea grandes dificultades.

  • Lentitud y meticulosidad: escritura muy irregular, pero lenta. Se afana por la precisión y el control.

  • Problemas para leer mapas, dibujar o reproducir formas.

  • Problemas para escribir sobre una línea o dentro de los márgenes.

  • Problemas para organizar las palabras en la página, de izquierda a derecha.

  • Problemas para armar rompecabezas, atarse los cordones, utilizar las tijeras.

  • Puede deletrear correctamente en forma oral, pero comete errores por escrito.

Que el niño no logre escribir como los demás no significa que no haya adquirido los conocimientos del tema que se está estudiando en la clase. No significa que tenga una inteligencia menor.

Debemos tener cuidado de no catalogar a estos niños como deficientes o faltos de interés en el estudio. Si notas que tu niño presenta alguna de estas dificultades, pide la consulta con el psicopedagogo.

Acerca del autor:

Estudiante avanzada de Psicopedagogía. Buenos Aires, Argentina.

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