La hiperactividad en el aula

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Alumno con hiperactividad

Hay múltiples definiciones para la hiperactividad. En términos de salud se la define como un “trastorno de conducta”. La Real Academia Española, en su diccionario, la define de la siguiente manera: “Conducta caracterizada por un exceso de actividad”. Esa característica inquietud constante es la de los alumnos hiperactivos. Por esta razón, es necesario elaborar estrategias específicas para esta clase de alumnos. El docente debe prestar atención a las necesidades de cada alumno, pero si tiene hiperactivos, deberá tomar en cuenta:

  • Diversidad en las actividades. Podemos crear rutinas para el inicio de la jornada, utilizando diversas dinámicas y técnicas. Luego, en el desarrollo de las actividades, podemos organizar al grupo de diferentes maneras para lograr un trabajo colaborativo, podemos utilizar distintos espacios educativos, establecer estrategias que involucren el uso de materiales didácticos no habituales. Así iremos creando un clima de atención que involucre a todos los estudiantes, en especial, a los más activos.

  • Involucrarlos en las actividades. Debemos evitar caer en el error de apartar a los estudiantes hiperactivos, o darnos por vencidos pensando que no lograremos que se involucren en las actividades propuestas. Es necesario integrarlos mediante diversas actividades. Podemos involucrarlos en sencillas representaciones teatrales, en temas que lo permitan, podemos interrogarlos frecuentemente, darles el tiempo que necesiten en la realización de las tareas y hacer que las revisen después de elaborarlas.

  • Expresión docente. Es importante modular nuestro tono de voz al dirigirnos a los estudiantes, principalmente hacia nuestros alumnos hiperactivos, tener un contacto visual frecuente, que perciba nuestra atención a él/ella. Podría ser favorable ubicar a estos alumnos cerca del docente, sobre todo para tener una comunicación constante.

  • Material educativo. Procurar tener material educativo adecuado al contenido, atractivo para el alumno, que despierte su interés. Los apoyos visuales serán de gran ayuda en la realización de las actividades. Podríamos utilizar material auditivo, audiovisual o el tipo de material que les permita el contacto directo y la actividad física, todo en relación con el contenido aprendido.

Los niños hiperactivos pueden ser difíciles de tratar, pero los docentes tienen que generar diversas estrategias. A veces, hasta los mismos padres no saben cómo abordar la situación. Los estudiantes hiperactivos pueden generar diversas situaciones problemáticas. Ante todo, como docente, recuerda: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). Ya sabes que todos tus alumnos son un tesoro y debes hacer lo que esté a tu alcance para ayudarlos en su formación académica, sin importar los desafíos que enfrentes, los superarás si Cristo está al frente.

Una palabra a los padres y a los alumnos: Recuerden que si Cristo es la cabeza del hogar, no importan las dificultades que tenga que enfrentar la familia, incluso en cuestión educativa. Jesús siempre está al control, si se lo permitimos. Como estudiantes, sepan que humanamente cualquier cosa puede parecer difícil e imposible, pero en Dios encontramos la inteligencia y la sabiduría que todos necesitamos.

Acerca del autor:

Licenciada en Educación Secundaria.

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