¡Auxilio! Mi hijo fue diagnosticado con TEA*

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Autismo

El TEA (Trastorno del Espectro Autista) es una condición neurológica y de desarrollo que comienza en la niñez y dura toda la vida. Afecta cómo una persona se comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende. Este trastorno incluye lo que se conocía como síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado. El niño con TEA puede tener una gran variedad de síntomas diferentes, desde problemas para hablar o para mirar a los ojos cuando alguien le habla hasta comportamientos repetitivos, tales como pasar mucho tiempo ordenando cosas o repitiendo una frase una y otra vez. El niño con TEA parece estar en su “propio mundo” (Adaptado de Medlineplus).

Concurrir a la consulta médica con nuestro hijo siempre es difícil, pues implica enfrentar nuestros temores de diagnóstico desfavorable. Por eso, algunos padres prefieren evadir o postergar consulta, con la esperanza de que simplemente el malestar de su hijo disminuya o, en el mejor de los casos, desaparezca. Pero cuando la consulta es inevitable, la ansiedad aumenta. Entonces, cuando el especialista en salud mental dice: “Su hijo ha sido diagnosticado con Trastorno espectro Autismo”, los padres dejan de escuchar lo que sigue. En general, los padres no saben lo que eso significa; y su angustia les puede provocar presión en el pecho, manos sudorosas y pulso acelerado. Por eso, a los padres que tuvieron que enfrentar situaciones similares, les sugiero:

  • Date tiempo. No te presiones en entender, respeta tu tiempo de asimilar la noticia que te han dado.

  • No esperes entender. Pon en práctica las recomendaciones dadas por el especialista, aunque tengas tus dudas, no impidas que tu hijo reciba las terapias para su estimulación y progreso.

  • Infórmate sobre el trastorno. No te limites a buscar información en Internet por ti mismo; solicita al especialista información que te ayude a indagar y conocer mejor el trastorno de tu hijo.

  • Respeta la personalidad de tu hijo. No busques convertirlo en un niño “normal”, recuerda que la normalidad es relativa y que más allá de un diagnostico tienes frente a ti un niño con hermosas cualidades y necesidades que requieren tu acompañamiento.

  • No olvides que si Dios permitió que tu hijo fuese especial, es porque tú tienes las herramientas para ser un papá y una mamá especial. “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”. Salmos 127:3.

“Las personas con autismo ven el mundo bajo una luz diferente, en formas que muchos nunca podrían imaginar”. Tina J. Richardson.

Acerca del autor:

Licenciada en Psicología Universidad Adventista del Plata, Argentina. Master en Autismo e Intervención Psicoeducativa - ITEAP, España.

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