Ambientación del salón de clases

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“El propósito de la educación cristiana adventista del séptimo día es esforzarse hacia el ideal de desarrollar a toda la persona, cultivando una relación redentora entre cada estudiante y lo divino. Con este fin, el hogar, la iglesia y la escuela deben trabajar cooperativamente para proporcionar un ambiente donde los estudiantes puedan elegir entrar en una relación con el Redentor del mundo” (Jeanete Stepanske, “Educación Adventista del Séptimo Día: Una declaración de filosofía y propósito”, en Worldviews and Christian Education1992).

La tarea educativa abarca muchos aspectos que un maestro debe tener en cuenta para cumplir el principal objetivo de educar en valores. Uno de esos aspectos es la correcta ambientación del aula. No se trata simplemente de ideas decorativas, sino que tiene una intencionalidad, un propósito educativo en el contexto de la educación cristiana.

Diferentes áreas de estudio vienen a nuestra mente cuando pensamos ambientar el aula de clases, para así brindar un ambiente agradable a nuestros estudiantes y motivar a través de él todo el proceso de enseñanza–aprendizaje. Debemos considerar:

El propósito educativo del docente cristiano

Teniendo en cuenta el propósito señalado en la cita de Stepanek, las áreas de estudio serán importantes, pero por sobre todo estudio académico se alzará la gran premisa “educar es redimir”. Por lo tanto, en la ambientación también debe estar impresa nuestra cosmovisión cristiana, para lograr que los estudiantes:

  •  Aprendan a tomar decisiones correctas por sí mismos, a discernir entre lo correcto e incorrecto, a escoger lo bueno.

  • Diferencien la sabiduría de la inteligencia, reconociendo que la sabiduría es saber tomar las decisiones correctas en el momento correcto y que solo Dios la puede dar.

  • Decidan poner lo mejor de sí en las cosas que hacen, que se acostumbren a buscar el éxito.

Estos son algunos de los consejos que podemos tomar en cuenta en la ambientación del salón de clases.

  • Jesús, el invitado principal. Exhibir un cuadro de Jesús con los niños o de la Santa Ciudad va a fijar en la mente de los estudiantes el amor que Jesús tiene por cada uno de ellos y el deseo de estar prontamente con él. Estas imágenes deben estar en un lugar visible y central del aula, a la altura de la mirada de los estudiantes. Esto se relacionará con lo que cada día el maestro enseñe y comparta de la Biblia para llevar a sus niños a amar a Dios.

  • Versículos motivadores. La ambientación debe favorecer el desarrollo integral de los estudiantes. Ellos no solo necesitan llenarse de conocimiento o desarrollar competencias académicas, necesitan formarse para servir a la humanidad. Para eso necesitan actitud positiva para vencer los retos que van afrontando en las diferentes etapas de su vida y para lograrlo podemos utilizar carteles con versículos motivadores.

  • La limpieza y el orden son fundamentales. Dios es un Dios de orden y pulcritud. En el cielo no hay desorden, por lo tanto, todo el mobiliario debe distribuirse equilibradamente sin sobrecargar el área de trabajo. Los materiales de trabajo, los carteles, sus producciones, todo debe estar en orden. Un aula descuidada, sin orden y limpieza, no permitirá ver a Dios ni favorecerá que sea el invitado de honor.

  • Debe eliminarse todo aquello que no dirija los pensamientos a Dios. Como parte de la ambientación del aula tendremos sectores que apunten hacia las áreas de estudio. Debemos velar para que aún en ellas se vea el amor a Dios. No deben utilizarse materiales relacionados con dibujos animados, personajes del cine o superhéroes que alejen su mirada de lo celestial.

Cabe resaltar que la ambientación del aula con un sentido integrador no tendrá ningún significado si es que no se entrelaza con la enseñanza del maestro y el testimonio de vida que comparte con sus estudiantes. Cada rincón del aula, cada palabra que compartimos con ellos, cada actitud, cada énfasis, cada sonrisa debe llevar a los estudiantes de nuestras instituciones a tener un encuentro con Dios, a desear con ansias su pronto regreso, a querer compartir con otros su gran amor y deseo de salvar a la humanidad.

Te invitamos a que compartas con la comunidad educativa cómo has ambientado tu salón de clases. Comenta debajo y envíanos tus imágenes e ideas a educacion@aces.com.ar

Acerca del autor:

Maestra del Nivel Primario de la Escuela Adventista de Miraflores, Lima, Perú. Licenciada en Ciencias de la Educación en la Universidad Peruana Unión y Magíster en Psicología Educativa.

2 Comentarios

  1. Analía de Bazán mayo 6, 2017 en 20:07 - Responder

    Soy maestra de primer grado y profesora del Profesorado en Nivel Inicial y Primario del ISAM. Decoro mi aula teniendo en cuenta la parte espiritual y seleccionando los materiales para acompañar el crecimiento integral de mis alumnitos. Enseño en mi cátedra del Nivel Superior -a los futuros docentes-, que debemos planificar la ambientación de nuestras aulas con objetivos claros y fundamentados en lo espiritual, puro y verdadero, que lleve, al maestro como al alumno, a pensar primeramente en Cristo, en sus maravillas creadas y al mismo tiempo, que nos trasmita paz y tranquilidad. En mi aula tengo una imagen al frente de la Tierra Nueva, con la frase: “La obediencia nos lleva a la felicidad”. En mi panel de cumpleaños tengo a Jesús representándolo como Dador de la vida, también presento las reglas del aula y un árbol donde puede leerse en sus hojas los valores que debemos cultivar, además de otros carteles y láminas de las diferentes áreas dictadas. La mascota del aula de este año es un gatito con el que decoré la puerta y otros rincones.

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